Nueve semanas (justas-justitas)

 

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A MI MADRE AUSENTE DESDE CALPE

 

 

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En la aurora de un Calpe estremecido

por los cantos sedosos orillados,

sube la luz desde el oriente armados

sus áureos rayos hacia el mar vencido.

 

Incólume el Peñón, titán dormido,

regio bastión de tiempos no olvidados,

ʽsotto voceʼ mis labios van cargados

de lágrimas hacia un cielo perdido.

 

Cual túmulo al recuerdo omnipresente,

ʽdesde lo más profundoʼ levantado,

clamé sobre el abismo iridiscente,

 

sobre un piélago impávido y sagrado,

donde el alma asciende hacia poniente:

¡ʽócule miʼ, mi sol, mi ser amado!

 

 

Verano 2015

Pedro José Benavides Fernández

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Nuevo Sitio

plsalvador.blogspot.com

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EL ÚLTIMO ARTÍCULO (cap. IV)

Nadie puede leerlo todo. Por tanto: nadie puede certificar una originalidad. De ningún tipo.

Sí podemos: buscar nuestro aire, perfilarlo sin forzarlo, aprender-olvidar y dejar que fluya.

Que: cuando alguien te lea, te reconozca.

El porqué: la literatura ―como arte― necesita su dosis de originalidad: tu obra debe ser diferente (en alguna medida); debe contenerte (sin influencias [dentro de lo posible]).

El método: primero has de escribir medio millón de palabras: o sea, tres libros muy gordos o cinco gordos o siete medianos o doce cortos.

Cuando hayas escrito tu medio millón, olvida todo lo que has aprendido, sumérgete en ti mismo y extrae tu estilo (sácalo, de cuajo, ¡a la fuerza si fuera necesario!

Prosa: son palabras: haz con ellas lo que nadie (a tu alrededor) hace.

Argumento: escribe sobre lo que de verdad quieres escribir (sin mirar fuera [o afuera]).

Estructura: siéntela: sorpréndete: no organices la historia con tu cerebro: usa el corazón.

 

 

Imagen extraída de:

http://cspeinado.blogspot.com.es/2012/01/paletismo-americano-sobre-espana.html

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EL ÚLTIMO ARTÍCULO (cap. III)

 

Lo que valoro en una obra literaria:

1→La originalidad (estilística, argumental, estructural).

2→El ritmo.

3→La coherencia (estilística, argumental, estructural).

4→La precisión.

5→La correcta caracterización de los personajes.

6→El conveniente lenguaje descriptivo.

7→Los diálogos sugestivos.

Lo que ―directamente― no apruebo en una obra literaria:

1→La falta absoluta de originalidad (estilística, argumental, estructural).

2→La falta de ritmo.

3→La falta de coherencia (estilística, argumental, estructural).

4→La falta de precisión.

5→La incorrecta caracterización de los personajes.

6→El inconveniente lenguaje descriptivo.

7→Los diálogos aburridos.

 

 

Imagen extraída de:

http://quarksdesabores.blogspot.com.es/2011_11_01_archive.html

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EL ÚLTIMO ARTÍCULO (cap. II)

Claves para convertirte en escritor

Hablemos de mí:

realmente debo (de) ser un lector muy exigente. Cuando pongo nota a los autores divinizados, la mayoría suspende. Divinizados: o que pueden publicar con una editorial (aparentemente) prestigiosa siempre que lo desean (e incluso cuando no lo desean). Digamos que «me gusta» el 5% de lo que leo. De cien→cinco (o menos).

Hablemos de ti:

escribes microcosas en MGE. Aficionado (en el buen sentido). Y sin saberlo (o sabiéndolo): algunos de tus relatos aprueban mi examen. Sí, otros no, pero qué quieres, todavía no estás fogueado, aún no sabes desechar lo que no interesa. Cierto que mis comentarios megustaescribiríanos son algo magnánimos: réstate tres puntos y evalúa: con algunos (relatos) sigues ganándoles (a los de abajo).

Hablemos de ellos:

¿no les da (!) vergüenza?

 

 

Imagen extraída de:

http://www.literautas.com/es/blog/post-6021/claves-para-convertirte-en-escritor-el-libro-del-blog-con-un-25-de-descuento/

 

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EL ÚLTIMO ARTÍCULO

Me dijo que sí, que era buena (profesional), pero que, de todos modos, enviase los manuscritos a otros agentes o editoriales. No lo hice, claro. Porque: supuestamente, ella iba a dedicar un tiempo (siempre valioso) a mi obra. ¿Te lo imaginas?: «Oye, que sí, que quiero representarte». Y: «Pues llegas tarde, querida».

Año y medio. Y al final: «Que no, que ya tengo demasiados autores». ¿Que por qué cuento esto? Porque estaba pensando: ¿Qué he hecho (yo) con mis obras estos últimos años? Pues eso, esperar, que los rechazos me llegan al año (o más). Si me llegan… Sí, seguí enviándolos de forma exclusiva: a un solo destinatario.

O sea: que con cuatro rechazos: cuatro añitos. O más.

En un mundillo editorial integérrimo… (¡Eh, no te rías!) Bien… Pues en un mundillo así, el editor instituye al autor. Alguien ha de hacerlo. Alguien ha de decir: este vale. Ahora bien (o mal): ¿qué pasa cuando el mundillo está corrompido?, ¿quién instituye al autor? Porque en un mundillo así, en este mundillo nuestro (el corrompido), los editores no publican lo que vale, publican lo que económicamente les interesa (y este interés [suyo] es a veces extremadamente complejo).

Resumiendo. Que ya he visto demasiado. Que ya he leído demasiado. Que ya sé demasiado. Sobre el mundillo (de marras). Y lo más probable es que abandone el convoy deletéreo. (…) Sí-sí, es posible. Algún buque feraz podría andar revuelto entre los contaminados… Pero no me voy a pasar media vida buscándolo…

Finalizando. Que si para este verano no me han fichado, me ficho (yo). Ya tuve mi editorial. Allá por el 2000. Física. En la Comunidad Valenciana: estábamos en todas partes. Incluso en comercios que no eran del ramo. Y muchas veces vendían más los pequeños. Un kiosquillo de barrio, por ejemplo. Tuvimos que dejarlo por cuestiones laborales (exceso de trabajo [del otro trabajo {qué tiempos}, que vivir de la literatura es dificilín-dificilón]). Pero bien. En total, 7.000 ejemplares. Aún me quedan 266.

Y aquí me despido. Así, pues, tanto si me fichan como si me ficho, tendré que marcharme. Si finalmente abro editorial, esta vez no será totalmente física. No vale la pena. Los grandes ya han ocupado todo el sitio y no me gustan los rincones. Además, el libro se encarece mucho. Si la editorial lo vende directamente (vía web), el precio se divide por tres.

¿Decía que me iba? Pues no he terminado. No me gustan las sinopsis. Ni las reseñas. Ni las entrevistas. Sobre todo porque: no son imparciales: algo turbio-turbio hay ahí. Tampoco me gusta el amiguismo, ni el nepotismo, ni el favoritismo. Conclusión: si abro editorial, me quedaré sin amigos.

La verdad, podría seguir y seguir y ¡seguir!, pero ya seguiremos en la zona de comentarios (si recibo alguno).

El desenlace: próximamente en esta pantalla.

 

 

Imagen extraída de:

http://www.quieremebien.es/jovenes-logrono/03/carta-de-despedida-gabriel-garcia-marquez/

 

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