ASOCIACIÓN EN CADENA (de Lavanda)

El soldado contempla el atardecer desde el ventanuco de la garita. Le parece imposible que existan tantos colores. Un nudo en el estómago le recuerda el millón de caricias que esconde en sus manos, y pasea las yemas de sus dedos por la culata del Cetme.

El tacto de la madera le trae a la memoria las caderas de Sofía. Suspira. Sueña que desaparece en su Poniente, que se oculta tras el horizonte de su vientre, y un delicioso cosquilleo le recorre la espina dorsal. Luego regresa a la realidad: un sargento cabrón, dos guardias seguidas y un deseo que no puede esperar.

Sobornará a uno de los reclutas para que le haga la guardia. Eso hará. Y sonríe. Pero entonces recuerda: se ha gastado todo su dinero en la entrada para el concierto del sábado. Su deseo se agiganta ante la perspectiva de morir insatisfecho. Piensa en revenderla, pero ―mientras contempla y acaricia― recuerda que su compañero de litera libra esa noche y también la siguiente, y que le encanta su chupa de cuero con cremalleras.

Antonio contempla el ocaso, que tiñe de oro los muros del cuartel, y se siente esclavo del nudo de su estómago. Imagina que se convierte en melodía sobre los pechos blancos de Sofía. Y acaricia la piel del fusil, remedo frío de aquella otra suavidad. Contemplando, acariciando, evocando…: el soldado Ramírez sonríe dulcemente.

Sus dedos tantean las cuerdas de la guitarra visualizada, del cuerpo de su amada, y toca un arpegio en el gatillo de su fusil.

El estallido enmudece sus recuerdos, su pensamiento y la luz. Y el ocaso se cierne sobre él: profundo y mortal como su deseo.

 

Escrito por: Lavanda.

Edición accidental/opcional/desechable de: P.L.

Texto original: http://lavandaenprimavera.megustaescribir.com/2013/10/14/asociacion-en-cadena/

 

 

Imagen extraída de:

http://cancionesdemili.webcindario.com/Las%20cosas%20de%20la%20Mili.htm

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Acerca de plsalvador

Aspirante a pensador (2ª acepción)
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9 respuestas a ASOCIACIÓN EN CADENA (de Lavanda)

  1. Lavanda dijo:

    Es muy posible que de esta forma en que tú lo has escrito no hubiera suscitado tantas dudas de interpretación como lo ha hecho el original, Salvador. Hay varios que vieron un suicidio, otros que interpretaron que el tiro solo le deparó un arresto al soldado, y quien me sugirió que la solución a todos sus males habría sido masturbarse. Tu versión me gusta, es mucho más pragmática y terrena aún siendo bastante fiel al original. Gracias por tu esfuerzo, me es muy útil verlo desde tu mirada. Besos.

    • plsalvador dijo:

      No la considero una versión. Si fuera editor y tú mi escritora, te hubiera sugerido esta estética. Pero el relato es tuyo. (Yo) me he limitado a editarlo (con total libertad). No es la primera vez que hago este trabajo. Cobrando, gratis y hasta de rebote. Una cosa es la creatividad y otra la técnica: la primera requiere talento; la segunda…, también, pero, sobre todo, oficio. En definitiva, que ahora tienes un relato virgen y otro desvirgado, pero los dos son tuyos.

  2. plsalvador dijo:

    Ah, que he quitado lo de cabo: que los cabos se quedan en el Cuerpo de Guardia.

  3. Lavanda dijo:

    Sí, es cierto, el cabo se me quedó ahí trabado después de una primera corrección. Mi marido, que sí hizo la mili, me contó que los cabos no hacen guardias y degradé al artillero, pero como le mencionaba varias veces, por mi descuido en un párrafo le dejé los galones. Te agradezco mucho el tiempo que le has dedicado a mi relato, Salvador. Yo también he hecho revisiones de estas a algún compañero de otras páginas, pero lo mío es más bien retocar la forma, puntuación, ortografía y corrección gramatical. Me gusta el trabajo en equipo cuando todas las piezas de la maquinaria se implican por igual. Cosa, por otra parte, bastante infrecuente. Lo dicho, gracias y un beso.

  4. Buen trabajo, plsalvador. Y muy generoso por tu parte.
    Saludos.

  5. Mar dijo:

    Holaaaaa

    Vaya, qué interesante leer el cuento de Lavanda editado por ti, PL. Dos estilos diferentes, curioso ver esas diferencias.

    Lo que imaginé leyendo el de Lavanda es que el arma se le había disparado por accidente y le había matado. Leyendo el tuyo, lo que imagino es que le va a caer un puro de narices, y ni concierto, ni caderas ni nada en una buena temporada…

    Besos a los tres

  6. Y el mío, Mar (gracias).

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